Aparte de las rutas de los grupos regulares hay en China infinidad de lugares que merece la pena visitar. Lugares que se salen de las rutas habituales incluso para los viajeros individuales, pues es China un país muy grande y difícil para viajar, y no solo por el idioma. También se puede hacer una combinación de ambos, los destinos más típicos con otros menos conocidos.

Existen en China 56 etnias minoritarias, que viven sobre todo en las zonas montañosas del suroeste, en las provincias de Sichuan, Yunnan y Tibet. Un amplísimo mosaico de diferentes culturas, inesperadas para el viajero occidental, y que habitan los lugares más remotos e inaccesibles. A la ciudad de Lijiang en el norte de Yunnan hace referencia el texto de Peter Goullart que aquí muestro como introducción a una China particularmente desconocida para el viajero de habla hispana y que esconde algunos de sus sitios más maravillosos.

Puedo proponer un itinerario alternativo a gusto del cliente para llegar a aquellos lugares que sólo con un guía familiarizado con el terreno es posible llegar, lejos de la creciente masificación de los lugares turísticos. La China profunda que habita en el subconsciente colectivo occidental todavía existe. Es posible encontrarla, si se sabe donde ir.

Junto con la agencia china con la que habitualmente trabajo puedo también ofrecerle todos los servicios relacionados, como reservas y billetes. O el cliente puede hacer esas gestiones por su cuenta en la agencia de su elección. Mi cometido principal es el de guiarlos por el país, con conocimiento, y de asegurarme que sea siempre para el viajero una experiencia inolvidable.